OBSERVATORIO ASTRONÓMICO DE LODOSO
 

Desde hace muchos años Javier Miguel Alonso, socio fundador de la Asociación Astronómica de Burgos y natural de Lodoso (Burgos) tenia la ilusión de construir en su pueblo un lugar desde el cual poder ver las estrellas. Ya en el año 1991, cuando varios miembros de la asociación decidieron buscar un lugar donde construir un observatorio astronómico, para intentar no sufrir tan directamente el intenso frío de las noches invernales, Javier se ofreció para poder realizar este proyecto en su pueblo. Debido a diversas circunstancias y en especial al apoyo del ayuntamiento de Padilla de Arriba, al final se optó por construirlo en ese lugar. Años después y a pesar de todo, Javier seguía con la ilusión de poder disfrutar en Lodoso de ese lugar desde donde observar el firmamento. En el año 2003 y con el apoyo de la Asociación de Amigos de Lodoso en la que también está asociado, deciden dar un impulso al proyecto y deciden acometer la construcción del observatorio astronómico financiado y realizado exclusivamente por ellos. Entre unos pocos se ponen manos a la obra y en el año 2004, se coloca la solera. A partir de ese momento en el garaje de Javier se comienza la laboriosa construcción de una cúpula semiesférica cuyo armazón principal es de hierro T de 7 mm de espesor y 70 mm de lado. Los nervios principales los curva una empresa profesional con maquinaria adecuada y una vez realizadas las curvas se sueldan en Lodoso. El diámetro exterior de la cúpula es de 2,70 metros y la abertura de observación de 90 cm. Paralelamente se van levantando las paredes del observatorio con bloques de hormigón y una vez hechas las paredes se instala el armazón metálico donde descansará la cúpula encima de un aro. Con tubo de cartón de 45 cm se levanta una columna de hormigón donde descansará el telescopio con su correspondiente montura ecuatorial de horquilla. Esta columna baja hasta la solera para poderla hacer independiente del suelo del observatorio y poder evitar vibraciones. Se coloca el techo del observatorio compuesto de sándwich acanalado y después la escalera de 2 tramos que permite el acceso a la cúpula desde la sala de entrada al edificio. Finalizada la parte metálica de la cúpula, pasa a forrarse con madera, tanto la semiesfera principal como las dos puertas, una deslizante y otra abatible. Una vez realizados los numerosos ajustes para que todo funcionase correctamente se pasa a la siguiente fase, que es la de cubrir la superficie de la cúpula con una capa de fibra de vidrio para hacerla totalmente impermeable. Cuando esto se ha realizado ya solo queda el paso final que es el pintado exterior con pintura blanca, cuya finalidad es reflejar la luz solar y evitar que en verano se alcancen temperaturas demasiado elevadas dentro de la observatorio. Con la cúpula terminada y la base metálica preparada en el observatorio, se transporta aquella hasta allí y con una grúa se coloca en su sitio después de haber colocado 150 pelotas de golf, que harán el cometido de un rodamiento gigante que permitirá rotar la cúpula con facilidad. Se colocan las pequeñas ventanas que actúan de tragaluces, en total 5 y que se podrán utilizar para observar la fauna local sin ser visto. Ahora ya es posible trabajar en el interior sin miedo a la posible entrada de agua de lluvia, por lo ya se puede instalar el suelo de terrazo y colocar el aislamiento de las paredes así como las tablas de DM que es lo que actuará de pared vista. Se aprovecha a instalar un muro separador con puerta que independizará la sala principal del acceso al observatorio y el almacén. La cúpula por dentro se pinta de azul oscuro para evitar posibles reflexiones de luz que puedan afectar a las observaciones y el suelo también de madera DM se cubre con corcho para que sirva de aislante y amortiguador por si se cae algún objeto frágil. A esta capa de corcho se le dan 3 manos de barniz. Una vez que se pintan las paredes ya solo falta introducir el mobiliario que consta principalmente de una mesa larga y una docena de sillas junto con algún pequeño estante para depositar pequeños objetos. El observatorio tiene algunos otros detalles como por ejemplo un tubo de ventilación que atraviesa todo el edificio desde el este y que sirve junto con otro pequeño tubo al oeste para intercambiar el aire y que no se acumule demasiado calor en el interior. El acceso a la cúpula dispone de una trampilla abatible que sirve de suelo y otra trampilla lateral corredera. La instalación eléctrica se compone de lámparas LED de 12V de bajo consumo ya que la alimentación se realiza con la batería del coche. Utilizando este tipo de lámparas, evitamos la desagradable sorpresa de que no arranque el vehículo cuando nos volvemos para casa. Tanto la sala principal como el observatorio disponen de luces blancas y rojas, utilizadas estas últimas para preservar la adaptación a la oscuridad y de esa manera evitar que la luz blanca interfiera con la observación de los débiles objetos de cielo profundo. Además en el caso de la cúpula estas luces son regulables en intensidad, para adaptarla a las condiciones requeridas en cada momento.
El acceso para el cable de conexión de 12V se encuentra en la pared norte, zona que se usa como aparcamiento. En la zona sur del edificio se han colocado 4 columnas que servirán para colocar telescopios al aire libre. A fecha de marzo de 2008 se puede considerar el observatorio totalmente operativo, aunque quedan pequeños remates para considerar el proyecto acabado totalmente.
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Jesús Peláez Aguado