
Se muestra el eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026 desde el comienzo de la parcialidad hasta la ocultación solar tras el horizonte. desde Burgos ciudad y a través del telescopio.
El Centro Astronómico de Lodoso, ubicado en el municipio que lleva su nombre, se ha consolidado como uno de los enclaves de referencia para la observación del cosmos en la provincia de Burgos. Sin embargo, su actividad investigadora y divulgativa se enfrenta a un desafío silencioso pero constante: la contaminación lumínica.
A pesar de situarse en un entorno rural privilegiado, la calidad de la noche en Lodoso se ve comprometida por diversos focos emisores de luz artificial. El principal responsable es la cúpula de luz proyectada por la ciudad de Burgos, cuyo resplandor ilumina la línea del horizonte este. A este fenómeno se suma la instalación de luminarias LED de alta potencia e incorrectamente orientadas en polígonos industriales, localidades vecinas y tramos de carreteras adyacentes.
Esta dispersión fotónica sobre la atmósfera altera de forma directa el trabajo astronómico:
La escala Bortle es una medida numérica de 9 niveles utilizada para determinar la calidad y la oscuridad del cielo nocturno en función de la contaminación lumínica. Creada por el astrónomo aficionado John E. Bortle en 2001, permite saber qué tipo de objetos celestes se pueden observar a simple vista o con telescopio desde un punto geográfico concreto:
Como de Parque Estelar Starlight, el Centro Astronómico Lodoso está en el nivel (Clase 3-4), su estatus posiciona a Lodoso como un punto de observación privilegiado dentro de la provincia, aunque expuesto al riesgo constante de degradación si no se aplican medidas de protección en las luminarias del entorno rural y las ciudades vecinas.
Para recuperar la calidad de los cielos nocturnos no hace falta dejar las zonas urbanas a oscuras, sino iluminar únicamente dónde, cuándo y cómo es necesario
Entre las soluciones principales destacan el uso de luminarias que dirijan el flujo de luz hacia el suelo, la adopción de temperaturas de color cálidas (LEDs de 2700 K o inferiores para reducir la radiación azul) y la aprobación de ordenanzas municipales de protección del cielo nocturno en las comarcas burgalesas. Las instituciones deben dar el primer paso para que los ciudadanos interioricemos hábitos de protección de nuestros cielos.
Tan importante como respirar un aire limpio es contemplar un cielo donde las estrellas brillen con su luz original. Preservar la calidad de la oscuridad del cielo en la provincia de Burgos es proteger sus enclaves de observación, siendo uno de ellos el Centro Astronómico Lodoso, como patrimonio científico y natural imprescindible.

