


Aprovechando los estupendos cielos de Cubillo del César, donde hicimos hace un par de semanas la toledana de la Asociación, no pude resistirme a capturar la hermosa vía láctea de horizonte a horizonte justo en el cenit, como dividiendo en dos el cielo. Es una gozada alejarnos un poco de nuestras ciudades, para poder disfrutar de ese espectáculo que representa ver nuestra galaxia justo encima de nuestras cabezas. Verla subir por el horizonte este a lo largo de la noche, hasta que la constelación del Cisne se encuentra en el cenit se convierte en un bonito espectáculo y las temperaturas veraniegas también contribuyen a ello.