
El cúmulo de las Pléyades es uno de los objetos mas vistosos y fotografiados del cielo invernal. Todos hemos disfrutado
con la imagen de esas estrellas brillantes, con una forma similar a la Osa Mayor y rodeadas de una tenue nebulosidad azulada que seguramente, nos muestra los restos de su nebulosa precursora. Lo que quizá sea menos conocido, es que el entorno de estas estrellas y por que no decirlo en casi toda la constelación de Tauro, podemos ver con la fotografía de larga exposición, un campo en el que apenas podemos vislumbrar el cielo completamente negro. Esto es debido a que observando en esa dirección, el cielo está plagado de enormes masas de polvo galáctico a las que podemos ver en la imagen. No son fáciles de fotografiar y menos aún desde un cielo no del todo oscuro como el que tenemos en Lodoso, tan cercano a Burgos. Aún así, exprimiendo el procesado podemos llegar a ver estas nubes polvorientas que contrastan con el color azulado de M45.