


Tres Miradas al Cielo
Como cierre a las actividades propuestas por ProBurgos patrocinadas por el Ayuntamiento de la ciudad de cara al próximo eclipse de sol visible desde nuestra ciudad, este último fin de semana la Asociación Astronómica de Burgos ha realizado tres observaciones astronómicas. Las noches del 22 y 23 de mayo dos observaciones lunares en el Cerro de San Miguel junto a Centro de Biodiversidad y el 23 a mediodía otra observación en este caso solar en el Paseo Sierra de Atapuerca junto al Complejo Evolución.
Para estas tres observaciones el ayuntamiento quiso realizar inscripciones con el fin tener un control de asistencia y un cupo límite para no saturar los eventos a pesar de realizarse en espacios abiertos. Para ello se procedió la instalación de una carpa que servía a la vez de información y entrega de obsequios a los inscritos. Más de 600 inscripciones para las tres observaciones y que al final sería alguna más.
Para las observaciones se desplegaron un total de cinco telescopios de alta resolución. A través de ellos, se pudo contemplar, El terminador, que es la línea divisoria entre el día y la noche en la Luna. Es aquí donde la luz del Sol incide de forma rasante, proyectando sombras kilométricas que revelan la verdadera tridimensionalidad de las cordilleras lunares, los picos centrales de los cráteres y las grietas de la superficie. Esta observación ayuda a romper el mito de que la Luna "solo sale de noche" y sirve para entender la geometría de las fases lunares y el ángulo de iluminación del Sol. También pudimos observar Júpiter y sus satélites más cercanos o el brillo de Venus, además de aprender a identificar diversas constelaciones clave de la noche veraniega gracias a las explicaciones de los expertos
No nos olvidamos de la observación solar que aunque suele pasar mas desapercibida es igual de importante. Nuestra estrella es la principal fuente de vida en la tierra pero también esconde peligros. Además de los telescopios con filtro de luz blanca también colocamos telescopios especializados para la observación en hidrogeno alfa.
El Sol es la estrella más dinámica a nuestro alcance, pero observarla requiere precisión estricta y filtros homologados (como los filtros de luz blanca Mylar o Baader, o telescopios dedicados H-alfa). Nunca se debe mirar al Sol directamente ni a través de instrumentos sin protección. Las manchas solares (regiones más frías causadas por la actividad magnética) y, si se usa un telescopio H-alfa, las impresionantes prominencias o llamaradas en el limbo solar. Es el momento perfecto para explicar cómo la energía solar sostiene la vida en la Tierra y cómo el viento solar interactúa con nuestra atmósfera.
La astronomía nocturna de espacio profundo suele llevarse todo el protagonismo, pero el cielo nos ofrece un espectáculo continuo de 24 horas. Organizar una actividad astronómica combinada —con dos observaciones lunares y una solar— es una forma excepcional de conectar con los ritmos de nuestro sistema solar en prácticamente un solo día.
El Sol, la Luna y algún planeta (Júpiter y Saturno cuando son visibles) son los objetos más agradecidos para observar desde la ciudad ya que la contaminación lumínica influye poco para el espectáculo que nos ofrecen. Estas observaciones desde la ciudad deberían ser más habituales pero no es una decisión que pueda tomar la Asociación Astronómica por su cuenta.
