


Ayer por la mañana estuvimos haciendo alguna pequeña reparación en los observatorios de Lodoso y aprovechando la ocasión, le comenté a Francisco que llevara su nuevo telescopio solar, para así intentar obtener la primera luz fotográfica del aparato. Visualmente ya nos había dejado muy buen sabor de boca, ofreciendo una cromosfera increíblemente detallada y plena de contraste.
Usando una cámara monocroma es como se puede sacar el mejor partido a estos telescopios e hice algunos vídeos con una ASI 290MM a foco primario. Este telescopio dispone de una palanca donde podemos variar el ancho de banda para poder apreciar mejor los diferentes detalles de la cromosfera y trabaja a la perfección. En resumen, muy contento con la calidad que ofrece este telescopio solar, un poco por encima del que uso yo habitualmente, un Coronado Solarmax 60 que ya tiene 20 años...
